La carretera principal que llega a Arrieta es asfaltada y está en buen estado. Los caminos costeros cercanos pueden ser de tierra compactada o grava, especialmente los que bajan hacia las cuevas y calas. Lleva cuidado con los baches y mantén velocidad moderada en estos tramos.
El aparcamiento es sencillo. En el pueblo hay espacios sin problemas, aunque en días de mucho calor algunos turistas dejan el coche en las zonas más altas para evitar arena en las ruedas. Deja siempre el coche asegurado y guarda tus objetos de valor dentro del vehículo.